La Cámara Federal confirmó el procesamiento de Leandro Kebleris y Anahí Rivero por haber armado una estructura de empresas ficticias para el Polo Obrero. El expediente avanza hacia el juicio oral con acusaciones de fraude y asociación ilícita.

La Cámara Federal porteña ratificó las imputaciones contra dos personas ligadas al entorno del Polo Obrero, acusadas de participar en la maniobra de desvío de fondos públicos que involucra a su líder, Eduardo Belliboni. Leandro Kebleris y Anahí Rivero fueron señalados como responsables de montar la sociedad ficticia Coxtex S.A., utilizada para emitir facturas falsas y justificar gastos inexistentes.

Según el fallo, las pruebas recolectadas muestran un entramado financiero que operaba a través de empresas sin actividad comercial, creadas por personas en situación de vulnerabilidad que figuraban como titulares formales. Los fondos desviados provenían de asignaciones destinadas al programa Potenciar Trabajo, que habrían sido redirigidos a actividades políticas.

El análisis de los dispositivos electrónicos de los acusados permitió reconstruir la operatoria y la coordinación en la generación de claves fiscales y documentos apócrifos. Los jueces Bruglia, Llorens y Betuzzi coincidieron en que existió una práctica “profesionalizada y sistemática” para el armado de estructuras societarias de fachada.

Con esta resolución, la causa avanza hacia el juicio oral, donde Kebleris y Rivero enfrentarán cargos por fraude al Estado. El caso, que también involucra a Belliboni y a otros dieciséis imputados, surgió tras denuncias anónimas recibidas en la línea 134 durante las primeras marchas contra el gobierno de Javier Milei.

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