Carteles contra un agente por la partida de una joven figura reavivan el debate sobre reglas y derechos en el fútbol argentino.
En distintos puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aparecieron esta mañana carteles con duras consignas contra el representante de futbolistas Martín Guastadisegno, acusado de ser el responsable de la salida del juvenil Luca Scarlato desde las inferiores de River Plate hacia el Parma de Italia. La leyenda en los afiches lo calificaba como “ladrón y vaciador de clubes”, reflejando el fuerte rechazo de parte del ambiente futbolero hacia su accionar en esta operación.
El caso de Scarlato, categoría 2009 y una de las grandes promesas de la séptima división del “Millonario”, se convirtió en un tema sensible para el fútbol argentino. A fines de 2025, el jugador decidió no firmar su primer contrato profesional con River y, con el respaldo de su familia y su representante, gestionó su traslado a Europa usando la figura legal de la patria potestad, lo que le permitió emigrar con el pase en su poder sin que el club formador recibiera una compensación inmediata.
River Plate expresó un fuerte malestar por esta situación, denunciando que el representante habría aprovechado vacíos reglamentarios para concretar la salida sin diálogo ni resarcimiento para la institución que lo formó. Ante el conflicto, el club elevó una denuncia ante la FIFA y dejó abierta la posibilidad de acciones legales contra el Parma.
Frente a estos hechos, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió implementar una medida inédita: los juveniles que se marchen del país amparados en la patria potestad y sin dejar compensación al club formador no serán convocados a las selecciones juveniles, buscando desalentar salidas prematuras y reforzar la posición de los clubes locales, aunque esto también generó debate sobre los derechos de los jóvenes futbolistas.






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