En un encuentro con el presidente Miguel Díaz-Canel, el referente peronista llamó a resistir la presión estadounidense y reafirmó su compromiso político con los gobiernos aliados de la región.
En un viaje cargado de simbolismo político, el dirigente social Juan Grabois aterrizó en La Habana para manifestar su apoyo incondicional al gobierno cubano. Durante su estadía, mantuvo una reunión formal con el presidente Miguel Díaz-Canel, en la que reafirmó la hermandad entre los sectores del peronismo que representa y la Revolución Cubana, calificando a la isla como un «pueblo hermano» que resiste las presiones externas.
El viaje de Grabois no es casual y se produce en un contexto de altísima sensibilidad regional: la reciente detención de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. Ante este escenario, el dirigente utilizó el encuentro para lanzar un fuerte llamado a la comunidad internacional con el objetivo de romper el bloqueo económico que Estados Unidos mantiene sobre Cuba. Según Grabois, estas sanciones son el principal obstáculo para el desarrollo del pueblo cubano y forman parte de una estrategia de asfixia que ahora se ha profundizado con las acciones directas en otros países de la región.
Durante la charla con Díaz-Canel, el referente argentino subrayó la necesidad de fortalecer los lazos de solidaridad latinoamericana para enfrentar lo que considera una avanzada de Washington sobre las soberanías nacionales. Grabois insistió en que el fin de las sanciones no es solo una cuestión económica, sino un imperativo ético para garantizar la paz en el continente.
La visita concluyó con un mensaje de respaldo mutuo, donde el líder social se comprometió a seguir denunciando el bloqueo en foros internacionales, posicionándose como una de las voces más críticas de la política exterior estadounidense tras el impacto que generó la caída y captura del mandatario venezolano hace apenas 24 horas.






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