El director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguízamo, salió a aclarar la situación generada tras el conflicto con los médicos de cabecera y fue contundente: lo que ocurrió no fue un paro sino un corte del servicio que brindan los médicos en calidad de prestadores.

Leguizamo subrayó que los médicos no son empleados del PAMI sino prestadores, por lo que hablar de paro no es técnicamente correcto. Respecto a la adhesión, destacó que a nivel nacional fue baja: «La estadística nuestra no supera el 10%, ronda el 8%. Son 8.000 médicos de cabecera en todo el territorio argentino y el corte de servicio fue ínfimo».

Respecto del nuevo sistema de cápita cerrada, Leguízamo explicó que el aumento de $946 a $2.100 por afiliado —un incremento del 120%— responde a un reclamo histórico de los mismos médicos y que el cambio, además, fue impulsado por irregularidades detectadas en las distintas auditorías donde se identificaron médicos que facturaban prestaciones que nunca habían realizado. El director mencionó como ejemplo el caso de un médico que tenía tres consultorios a 300 kilómetros de distancia entre sí y figuraba atendiendo en todos al mismo tiempo. «Nosotros hemos hecho la investigación, tenemos las denuncias hechas y la justicia está investigando», afirmó.

En cuanto a los pagos, Leguízamo fue categórico: los médicos de cabecera siempre cobran en tiempo y forma. «El último día hábil de cada mes cobran todos los médicos de cabecera», remarcó. 

Sobre la cobertura de medicamentos, el director ejecutivo rechazó de plano las versiones sobre faltantes o recortes. «No hay institución en el país, ni obra social, que esté tan fuerte y dé el servicio que da el PAMI con los medicamentos», afirmó. Recordó que el organismo cubre al 100% las enfermedades crónicas, atiende al 50% de los pacientes oncológicos del país y al 50% de los pacientes en diálisis. «La medicación sigue como siempre. No hay ningún problema», cerró Leguízamo.

Deja un comentario

Tendencias