Con la llegada del invierno, mantener la temperatura adecuada dentro del hogar se convierte en una prioridad para muchas familias argentinas. Una estrategia económica y efectiva para lograrlo consiste en identificar y sellar las filtraciones de aire que se producen en puertas y ventanas.

Los especialistas en acondicionamiento térmico señalan que la mayoría de las pérdidas de calor en una vivienda ocurren a través de las aberturas. Estas fugas representan un problema común que afecta tanto la comodidad como el gasto energético del hogar. Por ese motivo, detectar dónde escapa el aire caliente es el primer paso fundamental.

Las filtraciones suelen localizarse en los marcos de las ventanas, en los bordes de las puertas y en las uniones entre diferentes materiales constructivos. Para identificarlas, podés usar una vela o un papel delgado cerca de las aberturas; el movimiento de la llama o del papel revelará dónde hay corrientes de aire.

Una vez detectadas las fugas, existen múltiples soluciones económicas al alcance de cualquier bolsillo. Los burletes adhesivos, las cintas de espuma y los selladores de silicona son opciones accesibles que se consiguen fácilmente en ferreterías. Su instalación es sencilla y no requiere herramientas complicadas ni mano de obra especializada.

Además de estas medidas, se recomienda colocar cortinas pesadas en las ventanas, ya que funcionan como aislante adicional. También resulta útil mantener las puertas cerradas en ambientes que no se usan, concentrando la calefacción en las zonas ocupadas.

Los expertos enfatizan que estos pequeños ajustes pueden reducir significativamente el consumo de energía durante los meses fríos. La inversión inicial es mínima comparada con el ahorro que se genera a mediano plazo en las facturas de servicios. Con estas medidas simples, es posible disfrutar de un hogar más cálido y confortable sin comprometer el presupuesto familiar.

Imagen: Noah Ridge / Unsplash – Con informacion de La Nación

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