Una jornada sobre buenas prácticas agrícolas realizada en Santa Fe permitió cuestionar algunos de los conceptos tradicionales que dominan las aplicaciones en el sector. Según los organizadores del evento, tras ejecutar demostraciones con drones, aviones y máquinas terrestres, lograron confirmar hallazgos que van en contra de paradigmas muy instalados en la actividad.

El principal resultado fue demostrar que la calidad máxima en las aplicaciones se alcanza utilizando volúmenes inferiores a los que habitualmente se emplean. Esto implica un cambio de perspectiva importante para productores y contratistas que durante años trabajaron con dosis más altas, bajo la creencia de que mayor cantidad garantizaba mejores resultados.

El evento contó con distintas metodologías de demostración. Los drones realizaron aplicaciones aéreas, los aviones agricultores ejecutaron sus pruebas, y en simultáneo se efectuaron aplicaciones con máquinas terrestres. Esta variedad de equipamiento permitió comparar resultados en condiciones similares y extraer conclusiones más robustas.

Entre los conceptos confirmados figuran dos más, que también desafían ideas ampliamente aceptadas en el ámbito de las aplicaciones agrícolas. Los organizadores subrayaron que estos hallazgos abren la puerta a repensar las estrategias de aplicación y posiblemente reducir costos operativos sin comprometer la efectividad.

La iniciativa se enmarca en una tendencia creciente hacia la optimización de recursos en la agricultura, donde la precisión y la eficiencia están ganando terreno frente a las prácticas tradicionales. Estos avances, surgidos de demostraciones prácticas, ofrecen a los productores información valiosa para tomar decisiones más informadas sobre cómo aplicar agroquímicos en sus campos.

Imagen: MELQUIZEDEQUE ALMEIDA / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo

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