El bovino criollo es protagonista de una historia que se remonta a la llegada de los españoles a América. Desde entonces, esta raza ha dejado huella en los territorios patagónicos, adaptándose a las condiciones extremas del sur argentino durante cinco siglos. Sin embargo, su presencia casi desapareció durante los malones, cuando las invasiones indígenas dispersaron los rebaños por toda la región.

A pesar de los avatares históricos, la raza logró sobrevivir en la Patagonia, aunque enfrentando un futuro incierto en el sistema productivo actual. Fue precisamente esta situación la que motivó a investigadores y especialistas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora a emprender iniciativas de rescate y promoción del bovino criollo.

Los zootecnistas de esa casa de estudios han dedicado esfuerzos sostenidos a recuperar esta genética, impulsando proyectos que buscan revalorizar la raza desde una perspectiva técnica y científica. La universidad ha construido a lo largo de los años un prestigio importante en estas iniciativas de impacto, que forman parte de la identidad institucional de la casa.

El objetivo central es lograr que el bovino criollo encuentre su lugar en el sistema productivo moderno. Para ello, los especialistas trabajan en demostrar las ventajas que esta raza ofrece: adaptación a ambientes rigurosos, rusticidad y características que la hacen viable para la producción en regiones donde otras razas enfrentan dificultades.

Los ingenieros zootecnistas que se reciben en Lomas de Zamora llevan consigo el compromiso de continuar esta labor, enorgullecidos de formar parte de una institución que ha tomado la responsabilidad de preservar y potenciar una herencia ganadera tan significativa para la historia argentina. Esta tarea representa una oportunidad valiosa para la economía rural del país.

Imagen: Andrea So / Unsplash – Con informacion de Bichos del Campo

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