El programa reduce durante cuatro años las contribuciones patronales para incentivar nuevas incorporaciones formales y ampliar el empleo registrado. En apenas cuatro meses, 716 trabajadores fueron contratados en La Pampa bajo el RIFL y 365 empresas de la provincia utilizaron el beneficio.
El impacto fue el más alto de Argentina en relación con el tamaño del mercado laboral: los trabajadores incorporados mediante el régimen representaron el 1,8% del empleo asalariado privado registrado de La Pampa, frente a un promedio nacional del 1,3%. Es decir, la incidencia provincial fue cerca de un 38% superior a la media del país.
La Pampa se convirtió en la provincia donde el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) alcanzó el mayor peso sobre el empleo privado registrado durante sus primeros cuatro meses de funcionamiento.
Según el informe oficial elaborado por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, en agosto había 716 trabajadores pampeanos contratados bajo este nuevo esquema y 365 empresas de la provincia que ya lo utilizaban.
El dato resulta especialmente relevante cuando se compara con el tamaño del mercado laboral de cada jurisdicción. Los trabajadores alcanzados por el RIFL representaron el 1,8% de todo el empleo asalariado privado registrado de La Pampa, el porcentaje más alto del país. Detrás aparecieron Catamarca y Córdoba, ambas con 1,7%, y Neuquén, con 1,6%. El promedio nacional fue de 1,3%.
Más de 700 trabajadores incorporados al empleo registrado
El régimen comenzó a funcionar en mayo de 2026 con el objetivo de facilitar nuevas contrataciones mediante una reducción de las contribuciones patronales que deben afrontar las empresas.
La normativa permite utilizar el beneficio para incorporar, entre otros grupos, a personas que no tenían empleo registrado, desocupados que llevaban al menos seis meses sin un trabajo formal, monotributistas y personas cuyo último empleo había sido en el sector público.
Por ese motivo, los 716 casos registrados en La Pampa no deben interpretarse necesariamente como 716 personas que estaban trabajando “en negro” y fueron blanqueadas. El número incluye distintas situaciones laborales previas.
Lo concreto es que esas personas fueron incorporadas a puestos asalariados privados registrados utilizando el régimen nacional, pasando a formar parte del sistema formal de empleo.
Qué beneficio reciben las empresas que contratan
La principal herramienta del RIFL consiste en reducir sustancialmente el costo de las contribuciones patronales para las nuevas relaciones laborales alcanzadas.
Durante los primeros 48 meses de cada contratación, la legislación establece una alícuota del 2% destinada al sistema previsional, asignaciones familiares y Fondo Nacional de Empleo, más un 3% destinado al PAMI.
ARCA calculó que el nuevo esquema permite una reducción superior al 85% de las contribuciones patronales alcanzadas por el beneficio respecto del régimen general.
El incentivo puede utilizarse para nuevas incorporaciones realizadas entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, mientras que la reducción correspondiente a cada trabajador puede mantenerse durante cuatro años desde el alta laboral.
De esta manera, una empresa pampeana que incorpora a una persona que cumple los requisitos puede reducir durante cuatro años parte del costo asociado a mantener ese puesto dentro del empleo formal.
365 empresas pampeanas ya utilizaron el régimen
El impacto no quedó concentrado únicamente en los trabajadores.
El informe nacional contabilizó 365 empresas con establecimientos en La Pampa que utilizaron el RIFL durante agosto, lo que muestra que el programa ya fue adoptado por cientos de empleadores de la provincia.
A nivel nacional, las pequeñas y medianas empresas representan la amplia mayoría de las firmas que utilizan el mecanismo. El 55,1% tiene hasta 10 empleados y otro 31,6% posee entre 11 y 50 trabajadores. En conjunto, las empresas de hasta 50 empleados representan el 87% de las firmas adheridas al régimen.
Esto vuelve particularmente relevante la herramienta para economías provinciales como la pampeana, donde una parte considerable del empleo privado depende de comercios, PyMEs y empresas de menor tamaño.
La Pampa tuvo la mayor incidencia del país
En cantidad absoluta, las jurisdicciones más pobladas naturalmente concentraron la mayor cantidad de contrataciones.
Buenos Aires registró 24.406 trabajadores bajo el RIFL, CABA 19.060, Córdoba 8.940 y Santa Fe 7.431. Sin embargo, cuando esos números se comparan contra el total de asalariados privados registrados de cada provincia, La Pampa encabezó el ranking nacional con el 1,8%.
El resultado significa que el nuevo régimen tuvo, proporcionalmente, una penetración mayor entre los trabajadores formales pampeanos que en cualquier otra jurisdicción durante agosto.
La diferencia con el promedio nacional fue de 0,5 puntos porcentuales, equivalente a una incidencia aproximadamente 38% superior.
Más de 81.000 trabajadores en cuatro meses
El crecimiento del programa también se observó a nivel nacional.
El RIFL comenzó en mayo con 18.914 trabajadores registrados bajo esta modalidad. La cifra subió a 41.952 en junio, 63.305 en julio y finalmente alcanzó los 81.808 trabajadores en agosto.
En paralelo, las empresas usuarias pasaron de 8.024 durante el primer mes a 25.928 en agosto. Para ese momento, el 5% de los empleadores privados del país ya había utilizado el beneficio para al menos una contratación.
Los sectores con mayor cantidad de trabajadores incorporados fueron comercio, servicios empresariales e industria. Hoteles y restaurantes, por su parte, fueron la actividad donde el régimen alcanzó proporcionalmente el mayor peso sobre el empleo registrado.
Un beneficio concreto para trabajadores y empresas pampeanas
Para las empresas, la herramienta reduce durante cuatro años parte del costo asociado a sumar nuevos empleados formalmente. Para los trabajadores incorporados, la contratación registrada implica que la relación laboral quede declarada dentro del sistema formal de seguridad social.
Los datos oficiales de agosto muestran que 716 trabajadores y 365 empresas pampeanas ya estaban incluidos en el régimen, apenas cuatro meses después de su puesta en marcha.
Y, al medir esos empleos contra el tamaño del mercado laboral de cada provincia, La Pampa fue la jurisdicción donde el RIFL alcanzó la mayor incidencia de todo el país.






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